
Bueno, vamos a las cosas agradables. Ayer llamé a Elena para ver que tal fue la operación del padre. Parece ser que sin problemas. Me volvió a insistir a ver cuando quedábamos para tomar un café. Y la rubia peligrosa me acaba de insistir hace un rato a ver cuando bajamos a tomar un algo. Joder, voy a tener que hacer un esfuerzo y sacar tiempo para bajar un poco con la gente. Desde que estoy con C. casi soy un ermitaño.
Siempre me pasa lo mismo. Cuando me enamoro, termino dejando de lado a todo dios y centrándome solo en la persona con la que estoy saliendo. Por ahora las cosas con C. bien, pero tengo que esforzarme en no dejar de lado a mis amigos…
…y hablando de amigos…¿Qué será de Noelia y las chicas? Hace semanas que no se nada de ellas…
2 comentarios:
No te quejes que la memoria tiene solución, peor lo hice yo, que la deje en un oredenador de la biblioteca y claro, voló cual pajarillo en primavera.
Hala, un abrazo.
Maria P.
Jope, luis, a ver cuendo bajas a tomar una copichuelas.
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